Es gracioso, como después de tanto tiempo te entren ganas de escribir, así de repente, de como te encanta recordar todo lo que he pasado con él, hasta la mas mínima tontería, es ridículo quizás, pensar como alguna vez dudé de hacia donde íbamos, de seguir el camino adecuado, y ahora me pregunto que sería si no siguiera sus pasos.
Las cosas han cambiado mucho, lo suficiente como para saber que es el amor de mi vida, por llamarlo de alguna manera, he pasado de quererle a amarle con todas mis fuerzas, y he empezado a preocuparme sobre esto de verdad.
Es difícil a veces, pensar que el me quiera tanto como yo le quiero a él, pero quien no arriesga no gana ¿no? Y creo que con estos últimos meses he ganado suficiente como para que merezca la pena salir herida de esto. Pero todo lo difícil tiene algo fácil, quererle, la cosa mas sencilla de este mundo, amarle sin esperar nada a cambio, solo que él esté ahí para ayudarte, para consolarte, y también para quererme..
No quiero nada más, le quiero a él, con todo lo que pueda suponer.
En todos estos meses me he encontrado con el pasado de frente en un par de ocasiones, pero siempre lo he dejado de lado, sin ni siquiera saludar, no he dudado ni un momento en cuidar mi presente, y también mi futuro, en cuidar lo que será mi vida.
Mes de Agosto, pleno verano, para ser mas exactos casi Septiembre, ocho meses, que parecen una vida entera, el tiempo pasa volando, pero sinceramente parece que no llega el día en el que amanezcamos juntos, pero sinceramente me da igual. He aprendido a darle la mano, es más, ahora ya apenas se la suelto, no es él solo el que acaricia, ahora somos los dos, me he vuelto un poco mimosa y quizás demasiado sensible, pero me sigue haciendo tan feliz o incluso mas que al principio.
---------------
No queremos ser como los demás.
Típica frase para una pareja de enamorados, pero somos la excepción que confirma la regla. Nunca supimos que se podía querer hasta a doler. Ni que se podía hacer el amor. Quizás en realidad nunca supe lo que era amar hasta que le encontré, o felicidad.
Sigo irradiando la misma felicidad desde el primer día que entró a formar parte de mi vida. Nueve de Diciembre del Dosmilonce.