Días fríos pero ni una sola nube en el cielo, un sol gigante que hace que parezca que el día es mas cálido de lo que realmente es, te vas a la sombra, te mueres de frío, te pones al sol, hace un viento terrible.
-Ven - te dice, aquí hace mucho menos frío. Tú subes, con un nerviosismo muy poco propio de ti. Te abraza.
- Es verdad hace menos frío - No sabes si es el porque sol pega allí con mas fuerza, o por que su abrazado te ha tocado hasta el alma.
- Paso de estar aquí - le dices con tu tono mas borde - nos puede ver todo el mundo.
Te bajas, te tiemblan las piernas, Dios, como me caiga voy hacer el ridículo mas grande de toda mi vida, parece que te lee el pensamiento y te dice:
- Dame la mano anda.
Le miras de tal manera que si las miradas matasen el no habría escapado, pero aún así le das la mano, no quieres hacer el ridículo.
Nos echamos el último piti de toda la tarde, los dos acurrucados en una esquina porque según él es donde menos frío hace, sabes que no es así, pero te arrimas a él, estas muerta de frío.
- Nos deberíamos de ir - le dices- nos están esperando.
- Vamos.
Os subís en la moto, te estas congelando, él lo nota, te cede la chaqueta, pero pasas del tema, el pasa mucho mas frío, te haces la fuerte y le dices:
- No, estoy bien.
Mentira, ya lo se, te tiembla hasta el alma, cuando el aire te da en toda la cara, y la nariz empieza a ponerse roja a rabiar, te toca la pierna, de repente, entras el calor.
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