domingo, 11 de noviembre de 2012

Una montaña rusa

Siempre tratamos evitar que las cosas ocurran, intentamos evitarla a toda costa para no salir dañados, y al final tanto centrarnos en aquello que no debemos hacer es lo que acaba con la felicidad.

En lugar del pensar en el día a día nos dedicamos a crear un futuro que es tan incierto como la vida misma, el presente hace en futuro; y nosotros idealizamos en futuro antes de vivir el presente. Tanto pensar, creer, diseñar un futuro que quizás no esté al alcance de nuestras manos para luego no poder vivirlo, ni disfrutar del presente que con tanto esmero nos dedicamos a destrozar.

Nos dedicamos a pensar en las cosas que podrían pasar, y como podríamos evitarlas; pero en realidad cuando pasan no podemos afrontarlo. Es imposible pensar en una situación así. No disfrutaste del presente, así que tampoco disfrutarás del futuro.

Pensamos que cosas así no nos podrían suceder, teníamos demasiado claro que el futuro estaba en nuestras manos, pero ninguno de los dos pensó que por alguna razón uno de los dos había fallado, y que el peso del futuro recaería en las manos de uno de los dos, en aquel mas débil... Y ahora cuando te acuerdas de todo, cuando intentas recordar que fue aquello que te hizo feliz, lo ves tan remoto y tan lejano, que parece que nunca lo hubieras vivido. 

No hace prácticamente ni una semana desde que nos vimos, y no se porqué se esta yendo todo al traste, por crear una realidad y ni siquiera vivirla, por tratar de idealizar la vida, por intentar hacerlo lo mejor posible, no dimos todo lo que podíamos dar, o dimos demasiado en poco tiempo. La verdad siempre creí que el cariño se acaba gastando, pero no pensé que esto pasaría contigo. 

Quizás todos idealizamos las cosas antes de la cuenta, y tratamos de dar lo mejor de nosotros sin saber lo que en realidad queremos. Y ahora la pregunta es ¿Qué es lo que quiero? 
Y aunque resulte extraño después de once meses no tengo la mas remota idea, todos los pensamientos que tenía hace una semana se han desvanecido y ni quiera sé porqué. Tampoco se si quiero volver a sentirlos, o quiero olvidarlos.
Y ahora escribiendo toda esta mierda que nunca pensé que escribiría llevo su camiseta puesta, y trato de pensar que es lo mejor para los dos, pero no encuentro ninguna respuesta.

Quizás lo mejor será que el tiempo decida.

Fue un 9-12-2011

No hay comentarios:

Publicar un comentario