Hace un mes.
Caminando con paso firme y seguro, llevas los cascos puesto, un millón de canciones revolotean por tu cabeza, no sabes que poner.. de todas maneras tampoco importa, estas demasiado preocupada pensado en todo, una pequeña pausa, uh, aparece tu canción favorita, aún así lo sigues pensado, que raro es todo. Tu cabeza sigue insistiendo en que solo puede ser un juego, no le ves lo suficientemente maduro, le queda grande, te dices para ti misma, además todo es demasiado reciente, de repente se te escapa una sonrisa, un momento, has sonreído, pensado en todas las gilipolleces que dice, joder, esto no es buena señal.. Miras a todos lados, estás sola, empiezas a revolotear como una mariposilla, estás feliz.. Un momento, feliz revoloteando.. estás alucinando, no sabes cuando tiempo hace que no te sientes así, no hay comparación.. Te empiezas a reír como tonta, luego tu bipolaridad aflora.. no tiene futuro, te repites todas las noches.
Hace dos días.
Tenía ganas de soltar las maletas, llegar a España y descansar en mi cama, tengo ganas de verle, de hablar con él, de contarle todo, todo el tiempo que he pensado en él, bueno tampoco eso, que luego se me sube, contarle todas las gilipolleces que he hecho, todo lo que me he reído, lo que me he rayado, lo que me he comprado, quiero contarle TODO.
Esa necesidad de que llegue la hora exacta para hablar con él, cagarte en su fijo cuando se le está acabando la batería, o en alguna madre que ya está dando voces como una loca, ufff como echaba todo eso de menos. Venga, vamos, que llame, que lo estoy esperando, bueno, voy a ponerme a escuchar música, que si no me quedo dormida, marmota, eso me diría él, sonríes, seleccionas la canción: Amelie.
Te preparas la conversación tienes mucho que contarle, no quieres dejarte nada, sólo se te ocurren cosas cursis, de esas que se piensan pero no se dicen, bueno, estás tranquila, seguro que él, las suelta primero..
Por fin, te llama, te dice un trillón de cursiladas, madre mía, lo que echaba de menos todas esas tonterías, te miras al espejo, que pedazo cara de retrasada tienes.. bueno da igual.
Después de una larga conversación de rayadas, trapos sucios, y de más es hora de colgar..Cuelgas, no ha habido suficiente, te mueres por darle el abrazo mas grande del mundo,te duermes pensando en eso, en que narices pasará. Al día siguiente la misma historia. Y así día tras día, y la verdad, estoy mas que dispuesta a ello, solo por oírle reír a él y ver como me come con los ojos.
Que le quiero, ahora, es un hecho.
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